Cierre de Fundación Arabia en Washington coincide con una demanda contra su creador

Newsmax informó que el cierre de la fundación se produce en medio de una creciente crítica a la influencia de Arabia Saudita en las políticas de Estados Unidos tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Sin embargo, al mismo tiempo que Arabia cesa sus operaciones, hay una demanda presentada por Ola Salem contra Shihabi, por acaso sexual, entre otras alegaciones.

Cierre de Fundación Arabia en Washington coincide con una demanda a Ali Shihabi.

La Fundación Arabia, un centro de estudios pro-saudita en Washington, conocido por comunicar sobre temas importantes para el Reino a la audiencia estadounidense y a sus representantes, cerró abruptamente esta semana, lo que llevó a especulaciones sobre qué condujo a tal decisión,  destacó un artículo publicado en Newsmax.com

Ali Shihabi, que creó la entidad hace dos años, dijo en un tweet que el cierre inmediato fue "debido a las diferencias continuas entre nuestros donantes que dificultaban la continuación de las operaciones".

Por su parte, Newsmax informó que el cierre de la fundación se produce en medio de una creciente crítica a la influencia de Arabia Saudita en las políticas de Estados Unidos tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.

Sin embargo, al mismo tiempo que Arabia cesa sus operaciones, hay una demanda presentada por Ola Salem, quien alega calumnia y difamación, invasión de la privacidad, angustia emocional intencional, acoso sexual, discriminación de género, represalias y más, mientras ella estaba empleada por Shihabi. Salem plantea que se le impidió conseguir empleo después de salir de la Fundación.

La queja dice: "Él (Ali Shihabi) también la regañaba y degradaba en público y abusaba mentalmente de ella a diario. Entre los comentarios ofensivos que hizo estaban 'Si no haces un buen trabajo para este evento, te decapitaré'. También le gritó delante de sus colegas y en un evento la trató como a una camarera".

Newsmax -habló con David Schwartz, el abogado oficial de la demanda, y le preguntó sobre el cierre de Arabia y declaró: "Todavía estamos buscando justicia para Ola Salem contra Ali Shihabi y la fundación. Nuestra búsqueda de justicia no cambiará sólo porque estén cerrando sus puertas, por conducta ilícita contra ambos acusados".

Schwartz señaló que la Fundación Arabia fue financiada por el gobierno saudita, lo que le fue negado a Salem en el momento de su empleo.

En cuanto a las acciones de Arabia Saudita en Washington, el disidente saudita Ali al-Ahmed, del Instituto del Golfo, declaró anteriormente que en realidad hay "una contradicción entre los valores que conocemos como norteamericanos, es que los sauditas han sido capaces de comprar su camino dando dinero a muchos políticos, a sus fundaciones, como la Fundación Clinton, la Carter".

"Desafortunadamente, debido a que en Estados Unidos la política trabaja con dinero, la monarquía saudita realmente ha roto ese código y ha entendido cómo usarlo", subrayó.

De acuerdo con el diario, el cierre se produce en un momento interesante para las relaciones sauditas, ya que la administración de Donald Trump ha estrechado sus relaciones con el Reino en un intento por contrarrestar a Irán, que considera la principal amenaza para los intereses estadounidenses en la región.

Hace pocos días el Congreso trató de cesar la venta de armas a Arabia Saudita con una legislación, pero el presidente Trump se opuso a la iniciativa.

La situación parece ser un ejemplo de la vida real de la elección entre la realpolitik y las lecciones morales para los políticos estadounidenses.