Repudian atroz asesinato de policía en Nicaragua

Identificado como Gabriel de Jesús Vado, de 23 años, el agente fue capturado el sábado cuando viajaba en una motocicleta a casa de su familia en Jinotepe

  • El agente fue capturado el sábado cuando viajaba en una motocicleta a casa de su familia en Jinotepe

El subdirector de la Policía Nacional en Masaya, Ramón Avellán, repudió hoy el asesinato calificado como atroz de un agente del orden por parte de grupos delincuenciales que permanecen en un bloqueo de vía en esa ciudad del oeste de Nicaragua.

“Elementos terroristas que están asentados en Masaya secuestraron al suboficial, lo torturaron, le dispararon en las dos piernas, fue arrastrado por un vehículo en la carretera y luego quemado a la orilla de una barricada, uno de esos tranques de la muerte”, denunció Avellán.

Identificado como Gabriel de Jesús Vado, de 23 años, el agente fue capturado el sábado cuando viajaba en una motocicleta a casa de su familia en Jinotepe.

Tras asesinarlo, profanaron, exhibieron y quemaron su cuerpo en la vía pública, lo que la policía consideró “un acto criminal imperdonable, con prácticas viles y cobardes jamás conocidas en nuestro país, características atroces del crimen organizado”.

Medios periodísticos nacionales denunciaron la complicidad del cura Harvin Padilla, de la parroquia San Juan Bautista en Masaya, con los asesinos de la víctima, basados en una conversación telefónica publicada este lunes.

Desde el inicio de la escalada de violencia el 18 de abril, por lo menos 16 policías murieron y unos 200 resultaron heridos, de acuerdo con un informe reciente de la Comisión de la Verdad, Justicia y Paz, que repudió los ataques armados contra comisarías en Matagalpa, Masaya y Jinotepe, “que han llevado al límite de la resistencia a los agentes”.

El canciller Denis Moncada denunció ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos el asedio, hostigamiento, secuestros y ataques armados de grupos opositores al gobierno contra las delegaciones policiales, acuarteladas por decisión del presidente Daniel Ortega y a su solicitud de la mesa de diálogo.

Por su parte, la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, dijo el pasado día 10 que en los tranques se practica "terrorismo" y que se han convertido "en zona de violencia, tortura y secuestro".

Murillo añadió que el Gobierno solo abordará "otras agendas específicas en el diálogo nacional relacionadas con el proceso de democratización (…) una vez atendido y resuelto de forma verificable el gravísimo problema del terrorismo".

Mientras, el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, advirtió que la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que media entre oficialismo y oposición, "valorará seriamente la continuación en el diálogo nacional" con el Gobierno de Ortega.

En el departamento de Masaya, alrededor de 30 personas perdieron la vida en el contexto de la crisis interna en el país, según datos no oficiales.