Hipertensión arterial: Un homicida lento
Factores como la edad avanzada, la diabetes, la obesidad, antecedentes familiares y hábitos poco saludables aumentan el riesgo de padecer hipertensión arterial, enfermedad que afecta a uno de cada tres adultos en el mundo.
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Hipertensión arterial: Un homicida lento.
Sin síntomas evidentes en muchos casos, la hipertensión arterial es conocida como “el asesino silencioso” entre los profesionales de la salud.
Los indicadores más frecuentes del padecimiento son las fatigas y dolores de cabeza pulsátiles detrás de los ojos, según el cardiólogo de Estados Unidos Babu Doddapaneni, pero no siempre suponen alertas claras.
A medida que la enfermedad avanza, si no es tratada, puede derivar en ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y fibrilación auricular.
Los mayores riesgos recaen en las personas de la tercera edad con afecciones previas como la diabetes; pero también en individuos con obesidad, antecedentes familiares de presión arterial alta, desequilibrios hormonales, apnea del sueño y estrés.
De acuerdo con el doctor Ghaith M. Nahlawi, además de establecer la cantidad de sangre que circula por el cuerpo, la presión determina el estrés que soportan los órganos, por lo cual sus niveles no pueden ser ni muy altos ni muy bajos.
Existen indicadores elevados cuando el valor sistólico sobrepasa los 130 milímetros de mercurio (mm HG) y el diastólico los 80 mm HG.
Actividad física de al menos 30 minutos diarios; una dieta con poca sal y rica en frutas; dejar de fumar y limitar el alcohol; además del tratamiento farmacológico, son algunas maneras eficaces de abordar el mal crónico.
Entre los fármacos más empleados están los diuréticos, los betabloqueantes, los alfabloqueantes, los bloqueadores de los canales de calcio y los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, que relajan los vasos sanguíneos.
Según el doctor Nahlawi, cada ser humano debe pesarse y tomarse la presión arterial como parte de su rutina diaria, además de adoptar hábitos de vida saludables, para mantener sus parámetros en orden.
La hipertensión arterial afecta a aproximadamente uno de cada tres adultos en el mundo, lo cual equivale a 1,3 millones de personas.
Esta cifra crece desde 1990, debido al incremento de la población y a la vejez demográfica.