¿Cómo dominar el lenguaje corporal en entrevistas de trabajo?
El proceso de selección laboral no solo evalúa habilidades técnicas, sino también la capacidad de comunicación no verbal. Elementos como la postura, la sonrisa genuina y el contacto visual influyen en la percepción del candidato.
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¡No te pongas nervioso! Consejos para entrevistas de trabajo
La búsqueda de empleo es un proceso complejo y a menudo estresante. Implica la preparación del currículum, la postulación a través de diversas plataformas, la superación de entrevistas y la posterior espera de resultados.
El proceso de selección suele ser multifacético, y allí la comunicación no verbal juega un papel fundamental.
Una postura correcta, una sonrisa y un buen contacto visual transmiten confianza y profesionalidad.
Adaptarse sutilmente al lenguaje corporal del entrevistador facilita la conexión, y refleja interés genuino en el puesto y la conversación.
Mantener la espalda recta, los hombros relajados, los pies apoyados en el suelo (si se está sentado) y evitar cruzar los brazos proyecta apertura y seguridad.
Un saludo con una sonrisa natural, mantenida sutilmente durante la conversación, es crucial.
El contacto visual debe ser mantenido por segundos, desviando la mirada antes de volver a mirar los ojos del entrevistador, explorando otras partes del rostro.
Lo ideal es mantener las manos sobre el regazo o la mesa (de estarse sentado), o con gestos controlados si se está de pie.
Inclinarse ligeramente hacia adelante demuestra interés, creando conexión sin ser intrusivo.
Asentir de manera sutil al estar de acuerdo o ante información relevante también ayuda a construir un rapport.
Por el contrario, es importante evitar cruzar los brazos, gestos nerviosos (como jugar con un bolígrafo, golpear el suelo con los pies o ajustar constantemente la ropa), mirar al suelo o al teléfono, y disculparse en exceso.
El objetivo es mostrarse seguro, accesible y comprometido, evitando tanto el nerviosismo excesivo como la rigidez.