EE.UU. planea asesinar a comandantes de las fuerzas populares iraquíes

Un miembro de de la Comisión de Seguridad y Defensa del Parlamento iraquí, reveló este lunes los objetivos ocultos detrás de la supuesta retirada de las tropas estadounidenses de varias bases militares a lo largo de Iraq: asesinar a comandantes de las Unidades de Movilización Popular.

  • Las fuerzas populares iraquíes han expresado su disposición a hacer frente a cualquier ataque de Washington y han advertido que, de ahora en adelante, tratarán a las fuerzas estadounidenses como a tropas ocupantes.

Karim Al-Muhamadawi, miembro de la Comisión de Seguridad y Defensa del Parlamento iraquí, reveló este lunes los objetivos ocultos detrás de la supuesta retirada de las tropas estadounidenses de varias bases militares a lo largo de Iraq: asesinar a comandantes de las Unidades de Movilización Popular.

“La retirada de las tropas estadounidenses de varias bases militares no está en línea con la resolución parlamentaria iraquí que insta al Gobierno de Bagdad a expulsar a las fuerzas extranjeras del país. Es más bien parte de los planes de redistribución de las tropas de EE.UU. dentro de Iraq”, alertó Al-Muhamadawi.

El legislador iraquí indicó que si bien la verdadera intención de Washington detrás de la redistribución de sus soldados en el país árabe es desconocida, se supone que está relacionada con el despliegue de las fuerzas en bases más fortificadas, especialmente en las que han sido instalados sistemas antiaéreos Patriot.

“Supuestamente, Estados Unidos busca lanzar ataques de precisión contra las posiciones de la Movilización Popular y tiene la intención de asesinar a sus comandantes”, señaló.

En los últimos días, EE.UU. ha evacuado varias de sus bases en el oeste de Iraq y trasladado a sus tropas y equipamiento militar al aeródromo de Ain Al-Asad, donde también ha desplegado sistemas Patriot.

Incluso varios de medios de comunicación estadounidenses han precisado que los últimos movimientos sospechosos de Washington se producen en el marco de un plan de ataque contra las posiciones de las Unidades de Movilización Popular, integradas oficialmente en las Fuerzas Armadas de Iraq.

Las fuerzas populares iraquíes han expresado su disposición a hacer frente a cualquier ataque de Washington y han advertido que, de ahora en adelante, tratarán a las fuerzas estadounidenses como a tropas ocupantes.