Jordania en discordia monárquica

El reino de Jordania fue considerado un aliado seguro y confiable de Estados Unidos, un amortiguador contra los ataques contra "Israel" y un interlocutor clave con los palestinos, pero este fin de semana, esa plácida imagen cambió al emerger una larga brecha entre el rey Abdala II y el expríncipe heredero Hamzah bin Hussein, dice The New York Times.

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    Jordania en discordia monárquica

Las autoridades acusan a Hamzah, medio hermano del monarca, de "desestabilizar la seguridad de Jordania", con sus afirmaciones sobre presunta participación en un supuesto complot.

Según el canciller Ayman Safadi, el expríncipe heredero trabajaba con el exministro de Finanzas Bassem Awadallah y un miembro menor de la familia real, Sharif Hassan bin Zaid, para desequilibrar el país.

Safadi insinuó que los tres estaban involucrados en un fallido golpe palaciego que tenía respaldo extranjero. Ofreció detalles sobre las comunicaciones interceptadas entre el príncipe y Awadallah, y anunció el arresto de al menos otras 14 personas.

Las acusaciones siguieron a los intentos del príncipe Hamzah, de 41 años de edad, cuando publicó un video en el que denunció su arresto domiciliario y negó que estuviera involucrado en un complot contra el rey Abdallah II, aunque calificó al gobierno de corrupto, incompetente y autoritario.

Su madre, la reina Noor, entró en la refriega al emitir una declaración en defensa de su hijo y decir que fue víctima de una "calumnia perversa".

Para una casa real que generalmente mantiene sus desacuerdos en privado, fue un enfrentamiento de intensidad inesperada e inusual.

"La forma en que se desarrolló, con arrestos y videos, fue impactante", dijo Jawad Anani, un ex ministro de Relaciones Exteriores y economista jordano. 

"A pesar de las tensiones, la familia real siempre presentó la imagen de un frente unido. Pero esos recientes acontecimientos destrozaron esa imagen y las fisuras estallaron a plena luz del día".

El padre del príncipe Hamzah, el rey Hussein, gobernó Jordania durante cuatro décadas y forjó un acuerdo de paz con "Israel". 

Durante la vida del monarca fallecido en 1999, sus hijos y sus cuatro esposas a menudo competían por influencia, pero desde que Abdallah II lo sucedió en el trono, nunca su control recibió una impugnación como la de las últimas horas.

El rey Abdallah y el príncipe Hamzah tuvieron una educación similar escuelas y colegios militares de élite británicos y estadounidenses, aunque en su primera juventud, al exheredero de la corona hachemita, lo consieraron más académico (se graduó de Harvard en 2006) y durante mucho tiempo fue visto como el monarca más probable.

El príncipe Abdallah fue nombrado sucesor de Hussein solo en las últimas semanas del reinado de su padre.

Los dos hombres también representan diferentes ramas de la familia del rey Hussein. Abdallah es el hijo de la segunda esposa de Hussein, la princesa Muna, mientras la madre de Hamzah, la reina Noor, nacida en Estados Unidos, fue la cuarta esposa de Hussein.

La crisis de este fin de semana llevó a Estados Unidos y a otros aliados de Jordania, a expresar su apoyo a Abdallah II al que ven como un socio crucial en la lucha contra el terrorismo en el Medio Oriente.

Por sus límites fronterizos con Siria, Iraq, "Israel" y la Cisjordania ocupada, Jordania es vista como un eje de la seguridad regional

Como hogar de millones de palestinos exiliados y custodio formal de la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, es importante para cualquier futuro acuerdo de paz entre Israel y los palestinos.

Estados Unidos coloca tropas y aviones en el país, mantiene estrechos vínculos con la inteligencia jordana y el año pasado proporcionó más de 1.500 millones de dólares en ayuda al gobierno jordano, según el Departamento de Estado.

La brecha parecía estar desarrollándose no solo para la audiencia jordana, sino también como una guerra de relaciones públicas dirigida contra Washington. El príncipe Hamzah hizo un video en árabe, pero también se encargó de publicarlo en inglés.    

Para muchos observadores, el enfrentamiento entre rey y príncipe subrayó la fragilidad de las estructuras sociales que se encuentran debajo de la fachada tranquila de Jordania.

El país se encuentra en medio de una ola particularmente brutal del coronavirus. Su economía está luchando y con 600.000 refugiados de Siria, es uno de los países más afectados por las consecuencias de la guerra en la vecina nación.

Una proporción significativa de los nueve millones de ciudadanos de Jordania desciende de palestinos que huyeron al país después de las guerras árabe-israelíes de 1948 y 1967.

El resto son jordanos nativos, cuyas tribus han sido absorbidas por la estructura del estado, y cuyo apoyo es crucial para la legitimidad del rey, dicen los analistas. 

La situación de este fin de semana se produjo en un contexto de intentos recientes y muy públicos del príncipe Hamzah de estrechar lazos con esas tribus.

El rey Abdallah, de 59 años, nombró príncipe heredero a Hamzah en 1999, pero lo despojó de ese título en 2004 y se lo transfirió a su hijo, el príncipe Hussein, que ahora tiene 26 años.

En los últimos años, el príncipe Hamzah parecía estar intentando reconstruir su influencia y su marca.

Causó revuelo en el reino por sus reuniones recientes con líderes tribales jordanos y llamó la atención al criticar públicamente al gobierno en 2018, cuando pidió "acciones reales contra la corrupción generalizada, para que los corruptos rindan cuentas y recuperen la confianza entre el estado y el pueblo".

"Oh, mi país", se lamentó en ese momento.

Pero nada de esto preparó a los jordanos para los dramáticos acontecimientos del sábado por la noche.

En un video obtenido por The New York Times, Hamzah Bin Hussein, el ex príncipe heredero de Jordania, dijo que se le ordenó permanecer en su casa en régimen de incomunicación debido a las afirmaciones de que asistió a reuniones en las que se criticaba al rey.

"Tuve una visita del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Jordania esta mañana, en la que me informó que no se me permitía salir a comunicarme con la gente ni a reunirme con ellos, porque en las reuniones que tuve estado presente en o en las redes sociales en relación con las visitas que he realizado, ha habido críticas al gobierno o al rey. Le pregunté si yo era el que criticaba. Él dijo no. Dijo, pero esto fue una advertencia de él, del jefe de policía y del jefe de los servicios de seguridad, el mukhabarat, que no debería salir de mi casa, que solo podía visitar a la familia, que no podía tuitear, y que no podía comunicarme con la gente. Desde entonces, varias de las personas que conozco, o mis amigos, han sido arrestadas, se ha eliminado mi seguridad y se han cortado las líneas telefónicas y de Internet. Esta es mi última forma de comunicación, Internet satelital, que tengo y la empresa me ha informado que tienen instrucciones de cortarla. Así que quizás sea la última vez que pueda comunicarme. Estoy haciendo esta grabación para dejar en claro que no formo parte de ninguna conspiración u organización nefasta o grupo respaldado por extranjeros, como siempre es el reclamo aquí para cualquiera que se exprese. Desafortunadamente, este país se ha visto obstaculizado por la corrupción, el nepotismo y el desgobierno. Y el resultado ha sido la destrucción o la pérdida de esperanza que es evidente en casi todos los jordanos. La pérdida de la esperanza en nuestro futuro, la pérdida de la dignidad y una vida en constante amenaza, porque simplemente queremos decir la verdad o estamos tratando de expresar nuestras preocupaciones o nuestras esperanzas para el futuro", dijo.

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