Activistas estadounidenses buscan "romper" el silencio sobre Yemen

Salvar Yemen de una crisis humanitaria que pone a 400 000 niños menores de cinco años bajo amenaza de muerte de hambre.

Activistas estadounidenses buscan
Activistas estadounidenses buscan "romper" el silencio sobre Yemen

Activistas estadounidenses continúan sus movimientos populares para presionar a su gobierno para que intervenga rápidamente y se ponga fin al asedio de la coalición saudí en Yemen y permitir que la ayuda alimentaria llegue a unas 16 millones personas que en ese que se encuentran a punto de llegar a "altos niveles de inseguridad alimentaria", según informe de las Naciones Unidas.

Además de la marcha que los activistas realizaron en Washington, DC, el pasado sábado, en el marco de sus acciones que incluyen recolectar donaciones, organizar agrupaciones  públicas, reunirse con congresistas y firmar mociones  de protesta, la  "huelga de hambre voluntaria" se ha convertido en uno de los último medio de lucha para detener la guerra en curso desde más de 6 años.

Con una huelga de hambre lanzada por 6 activistas, el 29 de marzo, contra el apoyo militar y diplomático estadounidense brindado a la coalición de guerra liderada por Arabia Saudita, los activistas esperan romper el muro de silencio existente sobre lo que describen como "genocidio" en Yemen.

La huelga de hambre fue organizada por el Movimiento de Liberación de Yemen, que es un movimiento popular que trabaja para dar a conocer lo que está sucediendo en Yemen y movilizar a los ciudadanos para que luchen por la liberación y la soberanía allí, dice una de las coordinadoras del movimiento, la activista estadounidense Monica Ishaq.

En entrevista con Al Mayadeen, Mónica Ishaq agregó que las demandas de las activistas presentadas a la administración del presidente Joe Biden se encuentran "hablar al público sobre el bloqueo a Yemen y, por supuesto, detener el apoyo de Estados Unidos, que provoca la muerte de un niño cada 75 segundos".

Pero a pesar de las huelgas de hambre y la protesta popular, Ishaq duda de que la nueva administración esté realmente dispuesta a detener esta guerra que se ha ganado el apoyo de dos ex presidentes de Estados Unidos, ya que el gobierno estadounidense "está ganando miles de millones de dólares con este genocidio, mientras que la élite política tiene sus prioridades en apoyar a las empresas que se benefician de la guerra, es decir beneficiarse de la matanza de personas en todo el mundo".

Los continuos movimientos finalmente ganaron el apoyo de algunos funcionarios y ciudadanos que "comenzaron a apoyar nuestra campaña y se comprometieron a apoyarnos firmando nuestra petición, e incluso empezaron a oponerse al gobierno de su país", explica la activista estadounidense.

Lo que le da a la lucha por la liberación de Yemen un valor importante, según Ishaq, es el esfuerzo del movimiento "por consolidar la relación entre nuestra lucha por Yemen y nuestra lucha por los derechos de otros residentes, como en Palestina y Filipinas, también como los derechos de los negros. Esto es lo que llevó al gobierno y a los políticos a tener meido de nustea unidad".

Los congresistas estadounidenses también han comenzado a actuar, pidiendo al gobierno que aumente la presión sobre Arabia Saudita para que levante su bloqueo y salve al país de una crisis humanitaria que pone a 400 000 niños yemeníes menores de 5 años bajo amenaza de muerte de hambre este año.

Unos 70 congresistas demócratas firmaron recientemente un memorando dirigido a la administración Biden en el que le pedían que "tomara medidas adicionales para presionar públicamente a Arabia Saudita para que levante el bloqueo de forma inmediata, unilateral e integral ". 

El senador demócrata y ex candidato presidencial estadounidense Bernie Sanders también expresó su apoyo a la medida de sus colegas en el Congreso y escribió en Twitter que la guerra saudí, respaldada por Estados Unidos, "ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo".