"Israel" es consciente de que la Resistencia palestina ha logrado una victoria rotunda en la percepción pública

Los altos cargos políticos y de seguridad están convencidos de que el actual alto el fuego con Hamas no significa tranquilidad durante mucho tiempo, declaró el columnista israelí Ben Caspit.

  • "Israel" se prepara para la siguiente ronda del conflicto de Gaza.

Como expresa el columnista israelí Ben Caspit en su columna en el sitio digital Al-Monitor, "Israel" es muy consciente de que Hamas se ha anotado una resonante victoria en la percepción pública. Su ofensiva militar marginó por completo a la Autoridad Palestina (AP) rival, perturbó las celebraciones que marcaban la unificación de Jerusalén, hizo que los legisladores israelíes huyeran en busca de refugio durante un debate en el pleno, tomó por asalto las redes sociales y se coronó a sí mismo como el guardián oficial del lugar más sagrado del Islam en Jerusalén, la mezquita de Al-Aqsa. 

A su juicio, la diplomacia pública israelí resultó ineficaz a la vista de los escombros de Gaza y de la decisiva victoria de la que se jactó Hamas en las redes sociales cuando estallaron los disturbios en Jerusalén Este y en ciudades israelíes mixtas entre judíos y árabes.

Mientrs el ejército israelí, apunta, sólo pudo regodearse en el brillo de su éxito operativo, la calidad de la inteligencia táctica y el hecho de que obligaron a Hamas a ocultar su comando de élite "Nukhba" tras matar a dos de sus unidades en los túneles. "Es como si ocultáramos a Golani y a los paracaidistas durante una guerra", dijo un alto funcionario israelí durante una de las sesiones de evaluación, refiriéndose a la famosa brigada de infantería israelí.

Las fuerzas israelíes también se enorgullecen de la precisión con la que localizaron y bombardearon los túneles desde los que Hamas planeaba llevar a cabo una guerra de guerrillas y donde sus líderes planeaban esconderse de las bombas y los intentos de asesinato israelíes.

En última instancia, "Israel" está convencido de que privó a Hamas de todos sus espacios subterráneos de preparación y defensa, que eran también la principal arma estratégica de la organización, dejándola más expuesta que nunca.

De acuerdo con Caspit, el ejército israelí sostiene el fracaso final de Hamas a la hora de provocar una violencia antiisraelí sostenida en dos importantes escenarios externos: Cisjordania y las ciudades mixtas de "Israel".

Señala que los fuegos que Hamas encendieron en ambos lugares durante el enfrentamiento con "Israel" se han apagado.

Por otra parte, el columnista sostiene que las evaluaciones israelíes preveían que Sinwar seguiría escondiéndose por miedo a los intentos de asesinato israelíes. Pero apenas un día después del alto el fuego, Sinwar salió a la luz con una bienvenida de héroe en las calles de la Franja de Gaza.

Según Caspit, el ejército israelí ha presentado al gobierno varias recomendaciones, entre ellas la insistencia israelí en que la financiación de Qatar para Gaza se canalice a través de la AP para proyectos económicos en lugar de entregarse directamente a Hamas, como se ha hecho en los últimos años.

También ha recomendado retener la ayuda para la reconstrucción de Gaza hasta que Hamas entregue los cuerpos de dos soldados israelíes muertos en los combates de 2014 y de dos civiles israelíes que cruzaron la frontera por error y que se cree que están retenidos por la organización.

Sin embargo, la recomendación militar más importante es que "Israel" se niegue a aceptar por más tiempo lo que denomina "una llovizna de cohetes" y globos de fuego a los que se ha acostumbrado como una molestia constante.

"Cualquier cosa que se lance desde allí -aunque no impacte en nada- debe ser respondida con una verdadera respuesta ofensiva, mortal y dolorosa", dijo un oficial de muy alto rango a Al-Monitor bajo condición de anonimato.

Para Caspit, la experiencia demuestra que la extraña rutina entre "Israel" y Gaza tiene una dinámica propia.

El primer ministro Benjamin Netanyahu tiene problemas supuestamente más importantes de los que ocuparse, dado su continuo fracaso a la hora de formar gobierno y la creciente probabilidad de unas quintas elecciones. Los israelíes no tienen la resistencia necesaria para otra ronda de combates con el fuerte calor del verano que se avecina. El agotamiento de ambas partes generará otro periodo de calma con escaramuzas sangrientas ocasionales a lo largo de la frontera. El pasado está destinado a repetirse, concluye.