Experto: Covid-19 cambia profundamente la vida en el Medio Oriente

Según el analista Eric R. Mandel, los expertos estadounidenses en política exterior saben que no pueden apartar ojos de la región, especialmente con la casi certeza de que los estragos reinarán después del brote de Covid-19.

  • Experto: Covid-19 cambia profundamente la vida en el Medio Oriente.

El coronavirus está cambiando la forma de vida en el Medio Oriente, cancela oraciones, festivales y peregrinaciones, cierra mezquitas, iglesias y santuarios musulmanes, pero –según el analista Eric R. Mandel– los expertos estadounidenses en política exterior saben que no pueden apartar ojos de la región, especialmente con la casi certeza de que los estragos reinarán después del brote de Covid-19.

Cuando la crisis disminuya, el virus probablemente habrá devastado la estabilidad de varios gobiernos llamados autoritarios del Medio Oriente, sus poblaciones y sus economías. Pero a juicio de Mandel, eso también afectara directamente los intereses de seguridad nacional de EE.UU.

De acuerdo con el experto, antes del brote, Irán, El Líbano y Siria ya estaban al borde del colapso económico. Turquía tiene millones de refugiados en campamentos transitorios y millones más tratando de ingresar desde Siria. Por tanto, el estrés de la emergencia de salud pública podría causar el colapso económico en cualquiera o todos estos países. 

Según el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, los actores internacionales probablemente se retirarán de sí mismos, las políticas aislacionistas se fortalecerán y la voluntad de los poderes para ayudar a los países que sufren el virus será muy limitada. 

Por otro lado, los movimientos de extrema derecha, las organizaciones terroristas y los regímenes autocráticos pueden explotar esa situación para tomar medidas al amparo del pánico.

También los levantamientos populares y el descontento serán inevitables, y de acuerdo con Mandel, “eso puede sonar prometedor si conduce a la caída del gobierno iraní, pero las consecuencias imprevistas e impredecibles en todo el mundo musulmán serán difíciles de superar, especialmente si los estrategas estadounidenses de política exterior y militares esperan para planificar y responder. 

A su vez, para Hillel Frisch, del Centro de Estudios Estratégicos Begin Sadat, "la devastación económica causada por la crisis solo aumentará la ansiedad del pueblo iraní hacia la enfermedad y avivará su ira" hacia el manejo de las cosas por parte de su gobierno.

Incluso con el mundo preocupado por la pandemia, indica Mandel, hay indicios de que Irán todavía puede estar avanzando en su programa nuclear. Por tanto, “no debería sorprender que Irán desvíe recursos de la pandemia hacia su objetivo de largo alcance de la hegemonía en el mundo musulmán”. 

Una lección de la pandemia es que cuando alguien dice que algo está garantizado o que nunca sucederá, eso es una señal segura de que probablemente carecen de humildad y perspectiva. Si realmente creen en los absolutos, sus consejos deben tomarse con una gran dosis de escepticismo. La política exterior se trata de probabilidades, no de absolutos. Si cree que algo no puede suceder, eso significa que no planifica contingencias en caso de que ocurra lo improbable.

Según Mandel, los estadounidenses necesitan líderes en los que pueden confiar, que puedan explicar por qué no ignorar las advertencias, por improbables que puedan parecer en ese momento. También es imperativo no permitir que comiencen las batallas partidistas.